Cómo saber si una protectora es de fiar y evitar estafas
2 de octubre de 2026
Una protectora legal y de fiar es una asociación o fundación sin ánimo de lucro que te dice quién es (nombre, CIF y número de registro), te conoce antes de darte un animal y firma contigo un contrato de adopción. El animal sale con microchip y cartilla, y si hay donativo, sabes cuánto es, qué cubre y te dan justificante. Si te piden pagar el envío por adelantado de un animal que no has visto, sobre todo de un cachorro de raza «regalado», casi seguro que es una estafa.
Señales de que una protectora es seria
Ninguna señal sola lo garantiza todo, pero una protectora seria cumple casi todas y no se molesta si le preguntas.
Sabes quién es: nombre, CIF y registro
Casi todas las protectoras son asociaciones o fundaciones: tienen CIF y están inscritas en un registro público.
Según la Ley Orgánica 1/2002, reguladora del derecho de asociación, las asociaciones que trabajan sobre todo en una comunidad autónoma se inscriben en el registro de asociaciones de esa comunidad, y las de ámbito estatal, en el Registro Nacional de Asociaciones. Esos registros son públicos. Las fundaciones se inscriben en un registro de fundaciones, estatal o autonómico.
Muchas publican su CIF y su número de registro en el aviso legal de su web. Si no los ves, pídelos y consulta el registro que le corresponda. Ojo: estar inscrita demuestra que la entidad existe, no cómo trabaja.
¿Y el registro de entidades de protección animal?
La Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales crea un Registro de Entidades de Protección Animal dentro de un sistema estatal de registros. Pero ese sistema necesita un reglamento, y cuando revisamos este artículo (octubre de 2026) aún no se había publicado en el BOE. Además, la inscripción no será obligatoria hasta doce meses después de que se apruebe (disposición final quinta).
Así que hoy no aparecer en ese registro estatal no convierte a una protectora en falsa. Si tu comunidad autónoma tiene un registro propio de entidades o centros de protección animal, búscala ahí; para salir de dudas, pregunta al servicio de bienestar animal de tu comunidad o a tu ayuntamiento.
Si tiene refugio, es núcleo zoológico
Si la protectora tiene instalaciones propias para alojar animales, la ley le pide autorización o licencia de núcleo zoológico (artículo 44 de la Ley 7/2023). Puedes preguntarles su número de núcleo zoológico.
Muchas protectoras pequeñas no tienen refugio y trabajan con casas de acogida. Es normal, y la ley pide que esa relación conste en un contrato.
Te conoce antes de darte un animal
Una protectora seria quiere saber con quién se va el animal. Lo habitual es:
- un cuestionario de adopción;
- una entrevista, en persona, por teléfono o por videollamada;
- conocer al animal antes de decidir;
- en algunas, una visita a tu casa o un seguimiento después de la adopción.
Puede decirte que no o proponerte otro animal que encaje mejor contigo. Es buena señal. Te lo explicamos en los requisitos para adoptar un perro o un gato.
Si vives lejos, algunas protectoras serias aceptan adopciones en otras provincias, pero el traslado llega al final, con el contrato firmado. Nunca es el primer paso ni una condición para «reservar» al animal.
Firmas un contrato de adopción
La Ley 7/2023 dice que solo pueden dar animales en adopción los centros públicos de protección animal y las entidades de protección animal registradas, y siempre con un contrato de adopción (artículo 58.4). También deben darte la información que tengan del animal y un certificado del veterinario con sus tratamientos y cuidados (artículo 58.7).
Un contrato serio lleva los datos de la entidad (con su CIF), los tuyos y los del animal (con su microchip), y lo que os comprometéis a hacer cada parte. Léelo con calma, sobre todo la parte que explica qué pasa si un día no puedes quedarte con el animal.
El animal sale con chip, cartilla y esterilizado (o con compromiso)
La ley estatal es clara en esto:
- Está prohibido ceder o dar en adopción animales sin identificar (artículo 58.1). Los perros, gatos y hurones se identifican con microchip (artículo 51.2).
- Los animales que se adoptan deben tener sus tratamientos preventivos, estar identificados y esterilizados, o con un compromiso de esterilización si aún no se puede hacer por edad o por motivos de salud (artículos 44 y 58.8).
- No se pueden ceder perros, gatos ni hurones de menos de ocho semanas (artículo 58.3).
Pide el número de microchip y la cartilla o el pasaporte antes de firmar. En la primera visita, tu veterinario puede leer el chip y comprobar que coincide; después, el animal debe quedar a tu nombre en el registro de tu comunidad. La web de la Red Española de Identificación de Animales de Compañía (REIAC), que conecta los registros autonómicos, tiene un buscador por microchip.
El donativo es claro y con justificante
Adoptar no es comprar. La ley dice que la adopción no puede ser una transacción comercial, aunque la protectora puede pedirte que compenses los gastos veterinarios básicos (artículo 58.9). Por eso muchas piden un donativo o cuota de adopción.
En una protectora seria:
- sabes la cantidad desde el principio y qué cubre: vacunas, chip, desparasitación, esterilización;
- pagas al formalizar la adopción, no para «reservar» un animal que no has visto;
- el pago va a nombre de la entidad, no de una persona, y te dan justificante.
Si quieres orientarte con cifras, lee cuánto cuesta adoptar un perro o un gato.
Te cuenta también lo malo
Te habla de los miedos o enfermedades del animal y de si se lleva mal con gatos o con niños. Y no te mete prisa: prefiere que lo pienses a que lo devuelvas a los pocos días.
Señales de estafa en una adopción
En enero de 2026 la Guardia Civil detuvo a 19 personas de un grupo que publicaba anuncios de venta y adopción de animales en internet para estafar. Tras el primer contacto pedían pagos sucesivos con excusas como las vacunas, el transporte, el chip o la jaula, por Bizum o transferencia. La investigación identificó 121 víctimas de estafa en 32 provincias.
INCIBE, el Instituto Nacional de Ciberseguridad, cuenta un caso muy parecido: un cachorro «en adopción» en Facebook, unos gastos de envío pagados con tarjetas regalo, luego un tratamiento veterinario y, con el cachorro supuestamente en camino, un transportín nuevo. Todo era una estafa.
Estas son las señales que se repiten.
Te piden pagar el envío por adelantado
Es la excusa de los dos casos anteriores. Además, la Ley 7/2023 prohíbe enviar animales vivos por correo, mensajería o similares, salvo con empresas de transporte profesional de animales (artículo 60.5). «Te lo mandamos por mensajería si pagas el envío» ya es una señal de alarma.
Cachorros de raza «regalados»
Un cachorro de una raza muy buscada, gratis o «solo por los gastos», es el cebo habitual. Las protectoras tienen a veces animales de raza, sí, pero no un catálogo constante de cachorros de moda.
Hay otra versión: supuestas protectoras que en realidad crían y venden cachorros por redes sociales, y llaman «gastos de adopción» al precio. Recuerda que la venta de perros y gatos solo puede hacerla directamente un criador registrado (artículo 55.1) y que la venta directa por internet está prohibida (artículo 57.1).
Prisas y presión
«Si no lo reservas hoy, se lo damos a otra familia». «Mañana va a la perrera». Una protectora seria no te pide dinero con prisas. La propia Guardia Civil aconseja desconfiar de los precios demasiado bajos y de las urgencias por entregar al animal.
Solo WhatsApp, nunca en persona
No hay dirección, no puedes ver al animal ni hacer una videollamada en directo, y el perfil cambia de nombre o no tiene historia. Una protectora real tiene un sitio donde conocer al animal (refugio, casa de acogida o punto de encuentro) y personas que dan la cara.
Pagos raros que nunca se acaban
Bizum o transferencias a particulares, tarjetas regalo o prepago. Y tras cada pago llega otro: vacunas, chip, transporte, jaula, un tratamiento veterinario. La Guardia Civil recomienda no pagar por adelantado.
No hay contrato, ni chip, ni CIF
Si no te dan el número de microchip, el contrato te lo «mandan luego» y no saben o no quieren decirte su CIF, para ahí.
Un truco más: busca la foto del anuncio con un buscador de imágenes, como Google Lens. Si aparece en otros anuncios, con otros nombres o en la web de otra protectora, es robada.
Qué hacer si sospechas o ya has pagado
Estas son las pautas que da INCIBE en el caso del cachorro:
- No envíes más dinero, por ningún medio.
- Corta la comunicación y bloquea el perfil y el número.
- Denuncia el perfil en la plataforma donde lo viste.
- Guarda pruebas: capturas, conversaciones, justificantes de pago, teléfonos y enlaces.
- Pon una denuncia en la Policía Nacional, la Guardia Civil o la policía autonómica.
Habla también con tu banco cuanto antes. Si tienes dudas, llama al 017, la línea de ayuda en ciberseguridad de INCIBE, gratuita y confidencial. Y si la estafa usaba el nombre o las fotos de una protectora real, avísala.
Cómo funciona AdoptaMe (y qué no hace)
AdoptaMe es una web gratuita donde protectoras de toda España publican sus animales en adopción. Publican protectoras, refugios, asociaciones y centros municipales; nunca particulares ni criadores.
- La adopción la gestiona siempre la protectora. Ella decide, firma el contrato contigo y, si pide donativo, lo cobra ella.
- AdoptaMe no cobra al adoptante ni intermedia pagos. Si alguien te pide dinero «de parte de AdoptaMe», es un engaño.
- Muchas fichas las hemos creado con la información pública de la web oficial de cada protectora. Lo indica un aviso en la ficha, con la fecha en que consultamos su web, y el botón para adoptar te lleva a esa web. Cada protectora puede reclamar su ficha o pedir que la retiremos desde la página para protectoras.
Que un animal aparezca aquí no te ahorra comprobaciones: aplica las mismas señales. En el directorio de protectoras tienes la ficha de cada una y, si ves algo raro, en las preguntas frecuentes sobre adopción y seguridad te explicamos cómo avisarnos.
Preguntas frecuentes
¿Es legal que una protectora cobre por adoptar?
Sí, como compensación de los gastos veterinarios básicos: chip, vacunas, desparasitación, esterilización. La ley no permite que la adopción sea una venta. Pregunta qué cubre el donativo y pide justificante.
¿Es normal que una protectora me envíe el animal a otra provincia?
Algunas lo hacen, pero al final del proceso: cuando ya te conocen, habéis firmado el contrato y el traslado lo hace la propia protectora o un transportista profesional de animales. Si lo primero que te proponen es pagar un envío, desconfía.
¿Una protectora tiene que estar inscrita en algún registro?
Como asociación o fundación, sí, en su registro de asociaciones o de fundaciones. El registro estatal de entidades de protección animal aún no funciona: en octubre de 2026 su reglamento no se había publicado. Confirma con tu comunidad o tu ayuntamiento qué registros existen donde vives.
¿Qué hago si me han estafado con una adopción?
No pagues más, guarda las pruebas, habla con tu banco y denuncia ante la policía o la Guardia Civil. El 017 de INCIBE te orienta gratis.
¿AdoptaMe comprueba a las protectoras?
Solo publica protectoras sin ánimo de lucro, refugios y centros municipales, nunca particulares ni criadores. Cuando una protectora se da de alta por su cuenta, comprobamos su CIF o su número de registro antes de publicar sus animales. Las fichas creadas con información pública lo indican. Aun así, la adopción la gestiona la protectora: haz tus propias comprobaciones.
Adopta con tranquilidad
Una protectora seria se nota: te conoce, te enseña al animal, firma contigo y no te mete prisa. Mira los perros y gatos que buscan familia y habla con su protectora.