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Adoptar un podenco: carácter, gatos y vida en piso

2 de octubre de 2026

Adoptar un podenco es una buena elección si buscas un perro cariñoso, tranquilo dentro de casa y muy sensible. A cambio, tienes que contar con su instinto de caza: arnés antiescape, nada de soltarlo en sitios abiertos y paseos con tiempo para olfatear. Vive bien en un piso si sale varias veces al día, y muchos conviven con gatos, aunque no todos.

Hay decenas de podencos y cruces esperando familia en protectoras de toda España, no solo en Andalucía. Puedes ir viendo los podencos en adopción que hay ahora en AdoptaMe mientras lees.

Qué tipos de podenco puedes encontrar en adopción

«Podenco» no es una sola raza. Es una familia de perros de caza muy antiguos, ligeros, de orejas grandes y erguidas, que cazan combinando el olfato, la vista y el oído. La Real Sociedad Canina de España recoge varias razas españolas:

  • Podenco andaluz. Probablemente, el que más verás en las protectoras. Tiene tres tamaños (grande, mediano y chico) y tres tipos de pelo: liso, duro y largo. Si vives en el sur, mira también los perros en adopción en Sevilla o los perros en adopción en Málaga.
  • Maneto. Pequeño y de patas cortas. Es del sur de Andalucía: de la provincia de Cádiz, sobre todo del Campo de Gibraltar, y de algunos pueblos vecinos de Málaga.
  • Podenco ibicenco o ca eivissenc. El más alto y estilizado de todos, originario de las Baleares. Si te interesa adoptar un podenco ibicenco, mira los perros en adopción en Illes Balears.
  • Podenco canario. De tamaño mediano a grande, pelo corto y, normalmente, rojo y blanco.
  • Podenco valenciano o xarnego. Propio del Levante y del valle del Ebro.
  • Podenco orito español. La RSCE lo incluye en su lista de grupos étnicos caninos.

En la práctica, muchos de los perros que verás en adopción son «tipo podenco» o cruces. La raza que aparece en la ficha es orientativa. Importa mucho más cómo es ese perro en concreto, y eso te lo cuenta la protectora.

Cómo es el carácter de un podenco

Cada perro es distinto, y más si ha tenido una vida dura. Aun así, quienes conviven con un podenco andaluz, un ibicenco o un cruce suelen describir rasgos parecidos:

  • Son muy sensibles. Los gritos y los castigos los asustan y les hacen perder la confianza. Aprenden mejor con calma, rutinas y premios.
  • Son cariñosos a su manera. En casa suelen ser discretos. Buscan contacto cuando ya confían, pero no suelen ser pesados.
  • Son independientes. Están hechos para tomar decisiones solos en el campo. No esperes la obediencia de un perro pastor.
  • Tienen mucho instinto de caza. Un conejo, una paloma o un gato que corre pueden hacer que se olviden de todo, también de ti.
  • Son escapistas. Saltan mucho, se cuelan por huecos pequeños y corren muy rápido. Una puerta abierta o un susto bastan para perderlos.
  • Muchos llegan con miedo. Puede que tu podenco no haya vivido nunca dentro de una casa. El ascensor, el tráfico o el ruido de la calle pueden ser nuevos para él.

Con paciencia, la mayoría se adapta bien a la vida en familia. Muchos se llevan bien con otros perros, pero confírmalo siempre con la protectora.

¿Puede vivir un podenco en un piso?

Sí. Un podenco puede vivir bien en un piso, y muchos lo hacen. Dentro de casa suelen ser tranquilos y pasan buena parte del día durmiendo. Lo que llevan mal es pasar el día encerrados sin salir.

Para que esté a gusto en un piso, ten en cuenta esto:

  • Varios paseos al día. Al menos uno largo y tranquilo, en el que pueda olfatear a su ritmo. Para un podenco, oler es tan importante como andar.
  • Ejercicio mental. Esconderle premios por casa o darle juguetes rellenables de comida lo cansa tanto como correr.
  • Una cama blanda. Son delgados y tienen poca grasa, así que el suelo duro les resulta incómodo. Si le dejas, elegirá el sofá.
  • Frío y lluvia. Los de pelo liso pasan frío con facilidad y un abrigo puede venirles bien en invierno. No es un perro para vivir en una terraza o un patio.
  • Quedarse solo, poco a poco. Al principio puede llorar o aullar. Empieza con ausencias muy cortas y ve alargándolas. Si no mejora, consulta con tu veterinario o con un educador canino.

Un jardín no sustituye a los paseos. Y si lo tienes, revisa bien la valla: lo que basta para otro perro puede quedarse corto para un podenco.

Paseos sin sustos: arnés, correa y llamada

Con un podenco recién llegado, el mayor riesgo es que se escape. Todavía no te conoce, no conoce la zona y, si se asusta, corre. Estas precauciones ayudan mucho:

  • Arnés antiescape. El de tres puntos de sujeción (cuello, pecho y vientre) es el más seguro para un perro miedoso. Muchas protectoras lo recomiendan o lo piden.
  • Placa con tu teléfono y microchip a tu nombre. Si se pierde, es lo que más ayuda a recuperarlo. Comprueba que el cambio de titular del chip está hecho.
  • Atención a los momentos de riesgo. Abrir la puerta de casa, bajar del coche, petardos, tormentas u obras.
  • Correa larga en el campo. Una correa de varios metros le da libertad sin peligro. Las extensibles, mejor no al principio: si se asusta y se te escapa el mango, sale corriendo con ella detrás.
  • Suéltalo solo en espacios bien vallados. Revisa antes la altura de la valla y los huecos.
  • Trabaja la llamada desde el primer día, siempre con premios. Aun así, ten claro que, delante de una presa, el instinto puede ganar.

Si se escapa, avisa enseguida a la protectora, que puede ayudarte a buscarlo, y a la policía local de tu municipio. Conviene también que conozcas la ordenanza de tu ayuntamiento sobre el uso de correa y las zonas donde se puede soltar a los perros.

¿Un podenco puede convivir con gatos?

Depende del podenco. Muchos conviven con gatos sin problema y otros no deberían vivir nunca con uno. No es cuestión de raza, sino de cada perro, de su historia y de cómo se haga la presentación.

Lo que más te va a ayudar:

  • Pregunta si está probado con gatos y cómo se hizo la prueba. Si ha vivido en una casa de acogida con gatos, esa información es muy valiosa.
  • Presentaciones lentas. Los primeros días, separados por una puerta o una barrera. Cuando estén juntos, el perro con correa y tú pendiente.
  • El gato necesita escapatorias. Sitios altos y una habitación donde el perro no pueda entrar.
  • Que respete a tu gato no significa que respete a todos. Puede seguir persiguiendo gatos de la calle, conejos o gallinas.

Tienes más consejos en nuestra guía sobre cómo adoptar un gato si ya tienes perro, que también sirve en el orden inverso.

¿Por qué hay tantos podencos en adopción?

Porque el podenco es, ante todo, un perro de caza, y en muchas zonas rurales de España se crían muchos. Una parte acaba en las protectoras: perros que no cazan como se esperaba, que se hacen mayores, que se pierden en el campo sin chip o que nacen de camadas sin control.

El estudio anual de la Fundación Affinity sobre abandono y adopción, «Él nunca lo haría», lo refleja. En su edición de 2026, con datos de 2025, el final de la temporada de caza aparece en torno a uno de cada diez abandonos cuyo motivo conocen las entidades. Por delante quedan las camadas no deseadas, la pérdida de interés por el animal y los cambios de domicilio.

Eso no significa que caza y abandono vayan siempre de la mano. Muchos cazadores cuidan a sus perros toda su vida y algunos los entregan a una protectora cuando ya no pueden atenderlos. Y también llegan podencos por los mismos motivos que cualquier otro perro.

En cuanto a la ley, la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales deja fuera de su ámbito a los perros de caza, las rehalas y los animales auxiliares de caza, que se rigen por la normativa europea, estatal y autonómica que les corresponda. Si adoptas un podenco para que viva contigo como perro de familia, confirma con tu ayuntamiento o tu comunidad autónoma qué obligaciones tienes, igual que con cualquier otro perro.

A todo esto se suma que muchos son adultos, se muestran miedosos en el refugio y no lucen en una foto. Por eso a menudo pasan más tiempo esperando una familia.

Antes de adoptar un podenco: qué preguntar a la protectora

Una buena protectora te contará con detalle cómo es el perro y te preguntará por tu casa y tu rutina. Estas preguntas te ayudarán a acertar:

  • ¿Qué edad aproximada tiene y cómo ha vivido hasta ahora?
  • ¿Está probado con gatos, con otros perros y con niños?
  • ¿Tiene miedo a algo concreto, como personas, ruidos, el coche o el ascensor?
  • ¿Ha estado en casa de acogida? ¿Cómo se porta dentro de casa y cuando se queda solo?
  • ¿Qué pruebas veterinarias le han hecho? En zonas mediterráneas es frecuente la leishmaniosis, así que pregunta por esa prueba y habla de la prevención con tu veterinario.
  • Si está en otra provincia, ¿cómo se organiza el traslado?
  • ¿Qué incluye el contrato de adopción y qué seguimiento hacen después?

Cuando llegue a casa, ten paciencia. Es normal que las primeras semanas observe mucho, se esconda o no quiera salir. Te lo explicamos en qué esperar de los primeros días con un perro adoptado.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo un podenco que un galgo?

No. Los dos son perros de caza españoles y a menudo los rescatan las mismas asociaciones, pero son distintos. El galgo es un lebrel que caza sobre todo con la vista y la velocidad. El podenco combina olfato, vista y oído, tiene las orejas grandes y erguidas y hay tamaños muy variados.

¿Se puede soltar a un podenco?

Solo en espacios bien vallados. En el campo o en parques abiertos, lo prudente es usar una correa larga. Aunque tenga buena llamada, su instinto de caza puede más que tu voz.

¿Cuánto ejercicio necesita un podenco?

Depende de su edad y de su energía. Como base, varios paseos al día, uno de ellos largo y con tiempo para olfatear, y algo de juego o actividad mental en casa. Si es joven o muy activo, necesitará más. Pregunta a la protectora por su nivel de energía.

¿Un podenco puede quedarse solo en casa?

Sí, pero hay que enseñarle poco a poco, empezando por ausencias muy cortas. Algunos lloran o aúllan las primeras semanas. Si se alarga, consulta con tu veterinario o con un educador canino.

¿Dónde puedo adoptar un podenco?

En protectoras de toda España. AdoptaMe es una web gratuita donde protectoras de todo el país publican sus animales: puedes ver los podencos y cruces de podenco en adopción o, si quieres más opciones, todos los perros en adopción en España. La adopción la gestiona siempre la protectora y AdoptaMe no te cobra nada como adoptante.

Antes de dar el paso

Habla con la protectora, pregunta todo lo que necesites y date tiempo. Un podenco que confía en ti es un compañero tranquilo y fiel para muchos años.

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